Los especialistas en dolor son el anestesista y el fisioterapeuta

Hoy en Discapnet, tratamos un tema que a todos nos afecta en mayor o menor medida el dolor ¿quién no se ha levantado alguna vez con dolor muscular? ¿Quién no ha tomado alguna vez algún analgésico antiinflamatorio o aspirina?

Pero, ¿Qué es el dolor? La International Association for the Study of Pain (IASP)  lo define como “Una experiencia sensorial y emocional desagradable con daño tisular actual o potencial o descrito en términos de dicho daño».  Lo cierto es que el dolor es algo muy subjetivo y es lo que cada paciente dice que es.

Para mí por ejemplo el dolor es igual a incapacidad porque disminuye mi capacidad de concentración, a sufrimiento, a insomnio ¿y para vosotros?. Podéis enviar vuestros comentarios en el siguiente correo electrónico discapnet@technosite.es

Bien una vez nos hemos dado cuenta de la dificultad de definir la palabra dolor pasamos a su clasificación ¿Cuántas clases de dolor hay?.

La clasificación del dolor es tan grande como variada se pueden utilizar muchos criterios de clasificación. Nosotros, lo vamos clasificar según su duración, patogenia,localización e intensidad.

Según la duración se distinguen dos tipos:

  • Agudo: se limita en  el tiempo.
  • Crónico: duración ilimitada.  Un ejemplo es el dolor que sufre una persona con cáncer.

Según su localización:

  • Somático: es un dolor localizado  y punzante.
  • Visceral: es un dolor profundo que es continuo y  de difícil localización.

Según la intensidad se distinguen tres  tipos de dolor:

  • Moderado: el paciente puede hacer su vida normal.
  • Leve: interfiere en las actividades diarias.
  • Severo: interfiere con el descanso.

Según la patogenia:

  • Neuropático: Está producido por un estímulo directo del sistema nervioso central, por la lesión de vías nerviosas periféricas. Se caracteriza por ser punzante, quemante e ir acompañado de parestesias y disestesias, hiperalgesia, hiperestesia y alodinia. Este dolor por ejemplo es el que sufren las personas con lesión medular.
  • Nocioceptivo: este tipo es el más frecuente y puede ser somático o visceral.
  • Psicógeno: Interviene el ambiente psico-social que rodea al persona. Es típica la necesidad de un aumento constante de las dosis de analgésicos con resultados de escasa eficacia.

Pero quizás, la pregunta más importante a contestar cuando se tiene dolor es ¿A quién acudo?

Su médico  le  derivará al especialista  o grupo de especialistas más convenientes para su caso. Sin embargo, lo que la mayoría de la gente desconoce es que el especialista en dolor es el anestesista y/o fisioterapeuta cuando se trata de un dolor muscular, originado  por enfermedades degenerativas y asociado a distintas discapacidades.

Ellos, junto al resto del equipo disciplinar que atienda al paciente deberán decidir qué tratamiento es el más adecuado para aliviar el dolor.

Otro recurso existente a destacar por su importancia y que se desconoce es el de las Unidades del Dolor.  El 20% de la población mundial padece dolor crónico “las Unidades de

Dolor son sólo para aquellos casos que se resisten a los tratamientos convencionales”. En las Unidades del Dolor ser realiza un estudio y diagnóstico de los procesos de dolor crónico para entender mejor los mecanismos implicados y aplicar así el tratamiento más específico. Ello implica habitualmente valorar al paciente y solicitar pruebas complementarias. También es habitual que expertos en dolor establezcan consultas con otros especialistas para escoger mejor el tratamiento. En ocasiones puede ser necesario el ingreso hospitalario para agilizar este abordaje multidisciplinar.

Una vez estudiado cada caso, se realizan tratamientos dirigidos a resolver la causa del dolor siempre que sea posible. En caso contrario, se puede optar por tratamientos que puedan paliar la intensidad del dolor.

En  España hay muy pocos hospitales que cuentan con estas unidades de dolor y son escasos (aproximadamente unos cuarenta).

Es importante que el tratamiento del dolor al igual que cualquier otra dolencia o patología deba ser abordado de manera multidisciplinar y por expertos en el tema, algo que por desgracia muchas veces no se pone en práctica.

Entre los tratamientos de fisioterapia  para el tratamiento del dolor  destacar la técnica de punción seca  o dry needly. Esta  técnica resulta especialmente eficaz para el tratamiento del dolor miofascial.

A continuación un enlace a un vídeo explicativo en inglés:

Para darnos cuenta de la envergadura de este tema unas cifras estadísticas.  Según una publicación de 2.005,  4,5 millones de españoles padecían dolor crónico. El 68,8% de los encuestados  consideraban que su dolencia perjudicaba su calidad de vida, el 43% sufría trastornos del sueño, el 36% padecía depresión y el 58% consideraba que este dolor afectaba directamente sus relaciones familiares,  en la actualidad estas cifras siguen aumentando.

Para la mayoría de las personas que padecen un dolor constante de diferentes patologías, consideran esta situación como algo normal en sus vidas y algo con lo que es difícil convivir pero se han habituado.

Por eso, para terminar este articulo me gustaría terminar con una frase que siempre me dice mi fisioterapeuta Sergio Lerma Lara, uno de los especialistas de referencia a nivel nacional e internacional en este campo.

“Con el dolor no se debe  convivir, el dolor, se debe  tratar”. Sin duda, una gran verdad a tener en cuenta.

Páginas recomendadas:

Glosario:

  • Somático: Síntoma que es eminentemente corpóreo o material, para diferenciarlo del síntoma psíquico.
  • Visceral: muy profundo y arraigado.
  • Dolor miofascial: el dolor que se origina en el músculo o en la fascia muscular y comprende una serie de condiciones que causan dolor regional o referido, sin una condición
  • clinicopatológica específica: Miofascial del trapecio, Miofascial subescapular, Síndrome de la articulación temporomandibular, etc.
  • Psicógeno: Referido a manifestaciones en general patológicas, cuyo origen no reside en una lesión orgánica sino en un trastorno psíquico.

Fuente: Claudia Tecglen/Discapnet.