Foto Antonio Yusta IzquierdoLa sialorrea también conocida como hipersalivación o ptialismo, es la excesiva salivación producida por una enfermedad neurológica o a anomalías anatómicas de la cavidad oral.

Las causas más frecuentes de sialorrea van a ser as enfermedades neurológicas como la parálisis cerebral, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA); la toma de determinados fármacos, infecciones de la boca, el embarazo, etc. La sialorrea va a producir problemas físicos y en las relaciones sociales, que van a derivar en una pérdida de calidad de vida de las personas que la sufren.

Las opciones de tratamiento van desde medidas conservadoras como terapias conductuales y posicionales (mantener la cabeza en una posición determinada, terapias farmacológicas, cirugía y la inyección de toxina botulínica en las glándulas salivares.

La sialorrea es clasificada como sialorrea posterior y sialorrea anterior. La sialorrea posterior es el flujo de saliva desde la lengua hasta la faringe. La sialorrea anterior produce una incontinencia de la saliva y un derrame de esta por las comisuras de la boca o por el labio inferior (babeo). La causa es la excesiva producción de saliva o la incapacidad para retener la saliva en la cavidad oral debido a una falta de control de la lengua por alguna enfermedad neuromuscular que produce dificultad para la deglución que hace que la saliva pueda ser tragada.

El babeo es normal en los niños entre los 15 y 36 meses. La sialorrea se considera anormal cuando aparece más allá de los 4 años. En niños la causa más frecuente va a ser la parálisis infantil, que va a persistir en la edad adulta entre un 10 y cerca del 40% de los casos. En los adultos la causa más frecuente va a ser la enfermedad de Parkinson, que la van a sufrir hasta en el 80% de los casos. La toma de fármacos antipsicóticos o tranquilizantes produce un exceso de salivación de predominio nocturno. Durante el embarazo hay un aumento brusco de la producción de saliva entre las segunda y cuarta semana del embarazo, volviendo a su normalidad en el segundo trimestre.

Foto de una gargantaLas consecuencias físicas van a ser una maceración de la piel de alrededor de la boca que puede producir infecciones, mal olor, alteración del habla, interferir con la alimentación, deshidratación, etc. Las personas con sialorrea también tienen más riesgo de aspiración de la saliva y de los alimentos al pulmón, lo que producirá un cuadro muy grave de neumonía por broncoaspiracion.

La saliva se produce por las glándulas salivares. Hay tres glándulas salivares a cada lado: la parótida, la submandibular y la sublingual. Al día se produce cerca de litro y medio de saliva, el 70% por las glándulas submandibulares y sublinguales. Cuando vamos a comer se estimula la glandular parótida, aumentando la producción de saliva 5 veces. La saliva producida por la carótida es fina y la producida por las submandibulares y sublinguales es más espesa y se secreta de manera continua y es la que con más frecuencia produce atragantamiento con golpes de tos.

La sialorrea se puede clasificar según su severidad y su frecuencia.

Según su severidad:
Boca seca [1]
Leve (solo los labios húmedos) [2]
Moderada (labios y barbilla húmedos) [3]
Severa (la ropa está mojada) [4]
Profusa (están mojados la ropa, las manos y los utensilios) [5]

Según la frecuencia:
Nunca [1]
Babeo ocasional [2]
Babeo frecuente [3]
Babeo constante [4]

TRATAMIENTO:
La meta en el tratamiento de la sialorrea es disminuir la producción de saliva sin producir sequedad de la boca (xerostomía). Hay dos modalidades de tratamiento: los no invasores y los invasivos (cirugía y radioterapia).
Los no invasivos se base en educación al paciente y a sus cuidadores para facilitar la deglución de la saliva, como mantener en posición vertical el cuello y la cabeza, logoterapia, prótesis dentales, tratamiento farmacológico e inyección de toxina botulínica.
El fármaco más frecuentemente utilizado es el glicopirrolato, que se tolera muy bien y se puede dar a los niños. Pero puede producir retención urinaria, boca seca e irritabilidad con cambios de conducta.
En la actualidad el método más utilizado es la inyección de toxina botulínica en las glándulas carótidas y submandibulares. Es un procedimiento sencillo y no doloroso, con una efectividad muy alta. La duración del efecto es variable, entre mes y medio y seis meses, aunque durante el primer año se repiten cada 3 a 4 meses. Tiene muy pocos efectos secundarios y, en manos expertas, no suele tener ninguna complicación. Se puede aplicar a niños con parálisis infantil. Además, si se demuestra su efectividad el tratamiento quirúrgico de la sialorrea será efectivo. Si por el contrario, no es efectiva la inyección de toxina bolulínica, el tratamiento quirúrgico dará pobres resultados.
El tratamiento de elección inicial para la sialorrea, si no existe contraindicación, es la inyección de toxina botulínica.

Dr. Antonio Yusta Izquierdo
Neurólogo. Unidad de Daño Cerebral
Instituto de Enfermedades Neurológicas de Castilla La Mancha